El interés de las marcas por los influencers de IA ha disminuido, pero los avances tecnológicos podrían reavivar su atractivo
El tradicional embudo de marketing, que guiaba al consumidor desde el reconocimiento hasta la compra de forma lineal, ha quedado obsoleto. Hoy, el proceso de decisión es más ágil y flexible, impulsado por consumidores que buscan inspiración en cualquier lugar y exigen información confiable. La inteligencia artificial (IA) ha transformado este panorama, permitiendo a los usuarios satisfacer necesidades complejas de manera sencilla y rápida.
Google ha sido testigo directo de esta evolución: las búsquedas en modo IA son cada vez más extensas y sofisticadas. La compañía prevé que esta tendencia reducirá el tiempo entre el descubrimiento de un producto y la decisión de compra.
Para los responsables de marketing, esto implica mucho más que una simple actualización tecnológica: es un cambio profundo en el comportamiento del consumidor. Las personas integran la IA en su vida diaria y las marcas deben adaptarse a esta realidad. A continuación, se presentan cinco nuevos “momentos” en el recorrido del consumidor impulsado por la IA y su impacto en las estrategias de negocio.
La IA ha convertido el entorno físico y digital en una gran sala de exposición. Los consumidores pueden actuar de inmediato ante cualquier estímulo, ya sea online o en la vida real. Herramientas como Google Lens o Circle to Search permiten fotografiar un objeto y consultar al instante dónde adquirirlo. Este tipo de búsquedas, lejos de ser casuales, reflejan una intención clara: una de cada cinco búsquedas con Google Lens tiene fines comerciales.
Esto significa que el intervalo entre “lo veo” y “lo quiero” se acorta drásticamente. Las marcas deben estar preparadas para responder a búsquedas visuales y multimodales.
El consumidor actual es directo y específico. En lugar de búsquedas genéricas, utiliza lenguaje natural y detalla sus necesidades, confiando en que la IA comprenderá los matices. Por ejemplo, en 2025, el modo IA de Google está disponible en 40 idiomas y cuenta con más de 75 millones de usuarios activos diarios. Los modelos Gemini mejoran la comprensión de la intención, permitiendo resolver consultas complejas de forma interactiva.
Esto reduce la fase de consideración: la IA actúa como un asesor personalizado, sintetizando información y comparando opciones en una sola interacción.
La IA también filtra la calidad de los clientes potenciales. Al responder preguntas básicas desde el inicio, solo los usuarios realmente interesados llegan a hacer clic en los enlaces. Así, el tráfico que llega a los sitios web es más cualificado y con mayor probabilidad de conversión.
Esto implica que los visitantes provenientes de resúmenes generados por IA son más propensos a interactuar y convertirse en clientes.
Aunque el proceso de compra ha cambiado, la confianza sigue siendo esencial. Según una encuesta de Traackr en 2024, YouTube es la principal fuente de reseñas y opiniones de productos para todas las generaciones, incluidos millennials y Gen Z. Además, el 70% de los usuarios de redes sociales utiliza Google para investigar y comparar productos descubiertos en otras plataformas.
Por tanto, aparecer en los resúmenes de IA es clave para influir en el momento de validación previo a la decisión de compra.
La búsqueda evoluciona de consultas a comandos. Los usuarios ya no solo preguntan, sino que solicitan acciones concretas a sus asistentes de IA, como reservar una mesa o comprobar el inventario de una tienda. Los agentes de IA pueden ejecutar tareas complejas, desde gestionar reservas hasta avisar sobre bajadas de precio.
Para participar en este nuevo entorno, las marcas deben asegurarse de que sus datos estén estructurados y sean accesibles. De lo contrario, corren el riesgo de quedar fuera de las opciones que la IA ofrece al usuario.
Los consumidores se sienten cada vez más cómodos en este ecosistema conversacional y dinámico, exigiendo rapidez, confianza y experiencias fluidas. Adaptarse a estos nuevos hábitos es esencial para los profesionales del marketing.
Como recomienda Google, la próxima generación de consumidores está redefiniendo la búsqueda y la publicidad debe evolucionar al mismo ritmo.
Fuente: businessinsider.es