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Iris van Herpen: Innovación en moda desde el 'look viviente' hasta la asistente virtual con IA
Paloma Firgaira
2026-03-01
5 min read
En el taller de Iris van Herpen, la innovación y la artesanía se entrelazan en un espacio que desafía las expectativas. Lejos de parecer un laboratorio frío, el estudio está lleno de mini maniquíes, herramientas especializadas y materiales poco convencionales, desde plumas hasta resinas que se endurecen bajo luz azul. Cada elemento es parte de un proceso creativo que fusiona ciencia y alta costura, donde la experimentación es la norma y la tecnología, como impresoras 3D y cortadoras láser, se utiliza solo cuando realmente aporta valor.
Van Herpen, vestida casi siempre con prendas vintage y piezas propias, describe su método de trabajo como caótico y no lineal, opuesto al enfoque tradicional aprendido en la universidad. Su día a día es una mezcla de investigación, desarrollo y creación, donde la inspiración puede surgir de los materiales mismos y no de un moodboard predefinido.
La decisión de reducir su producción a una sola colección anual ha transformado su ritmo de trabajo, permitiéndole profundizar en la investigación y colaborar con científicos en proyectos que requieren años de desarrollo. Ejemplo de ello es su “look viviente”, un vestido compuesto por 125 millones de microalgas, presentado en la Semana de la Alta Costura otoño-invierno 2025. Mantener vivo este vestido fue un reto, especialmente durante una ola de calor en Ámsterdam, lo que obligó al equipo a crear condiciones óptimas y monitorear las algas constantemente.
La colaboración con museos ha sido otro desafío, ya que la naturaleza viva de algunas de sus piezas plantea preguntas sobre la conservación y la colección a largo plazo. Sin embargo, Van Herpen ve en estos retos una oportunidad para repensar la relación entre arte, moda y sostenibilidad, y para abrir un diálogo sobre la crisis climática.
La diseñadora utiliza la inteligencia artificial principalmente como herramienta de investigación y para encontrar colaboradores, pero evita emplearla en su proceso creativo, que considera profundamente personal. Intentó desarrollar un asistente virtual basado en IA para su exposición “Sculpting the Senses”, pero detuvo el proyecto por preocupaciones sobre la protección de sus datos y la autoría de su conocimiento.
Van Herpen reconoce que la copia es un riesgo inherente en la moda, pero su trabajo artesanal y la complejidad de sus piezas dificultan la reproducción masiva. Critica el uso de IA para generar colecciones inspiradas en su estilo sin reconocimiento ni beneficio para los creadores originales.
Su experiencia en el taller de Alexander McQueen marcó su visión artística, dándole libertad para experimentar y reafirmando su deseo de alejarse de la producción en masa. La invitación de la Fédération de la Haute Couture fue un punto de inflexión, permitiéndole consolidar su enfoque único dentro de la alta costura.
Van Herpen no se siente orgullosa de la industria de la moda en su conjunto, especialmente por la sobreproducción y el ritmo inhumano que exige. Aboga por un modelo más consciente y sostenible, donde la creación se base en la demanda real y el tiempo suficiente para desarrollar ideas significativas. Espera que la industria evolucione hacia un sistema más flexible, similar al del arte o la música, donde las obras se presentan cuando están listas y no por obligación de calendario.
Fuente: lavanguardia.com