Inteligencia Artificial (IA)
La Semana IA: Health, la próxima revolución en economía y salud
Gianro Compagno
2026-01-18
5 min read
Las empresas líderes en inteligencia artificial están apostando por aplicaciones especializadas, dejando atrás el enfoque del chatbot genérico. Esta semana, OpenAI y Anthropic han presentado nuevas versiones de sus modelos centradas en el ámbito sanitario, cada una con estrategias distintas pero con el mismo objetivo: transformar la sanidad mediante tecnología avanzada. El interés es innegable: ChatGPT recibe más de 230 millones de consultas de salud semanalmente.
En el horizonte cercano, destaca el inminente lanzamiento del modelo DeepSeek V4, que promete avances significativos y podría marcar un punto de inflexión en la competencia global, especialmente en el sector de la programación, uno de los más lucrativos. Los grandes laboratorios occidentales, como OpenAI, Anthropic y Google, no parecen dispuestos a ceder terreno ante DeepSeek ni a sus rivales asiáticos.
El sector también observa con atención la llegada de nuevos dispositivos post-smartphone, sobre los que ya circulan filtraciones relevantes.
En investigación, DeepSeek y el MIT CSAIL han coincidido en abordar el reto de gestionar grandes volúmenes de información contextual sin sacrificar rendimiento. DeepSeek implementará su solución en el próximo modelo, mientras que la propuesta del MIT podría ser adoptada por otros actores. Es probable que, a medio plazo, veamos una combinación de ambas aproximaciones.
Tras el parón vacacional, OpenAI y Anthropic han anunciado casi simultáneamente iniciativas enfocadas en salud. Más que una carrera, este movimiento refleja que el sector ha alcanzado un punto de no retorno: la salud ya no puede quedar al margen. Durante años, la excesiva regulación y la fragmentación operativa frenaron la adopción de IA en sanidad, pero ahora los modelos son más potentes y, sobre todo, más controlables y auditables.
El atractivo económico es claro: la búsqueda de nichos rentables con barreras de entrada elevadas. Tras el éxito en programación, la sanidad se perfila como el siguiente gran vertical, junto a los agentes generalistas.
La IA no pretende “decidir”, sino coordinar. En un entorno donde la información médica está dispersa, la IA puede reconstruir el contexto de forma eficiente, algo inalcanzable para un humano bajo presión.
OpenAI y Anthropic difieren en su estrategia de entrada. OpenAI amplía su asistente general al sector salud, añadiendo capas de privacidad y control de acceso. Anthropic, por su parte, opta por una integración institucional, insertando Claude en los flujos de trabajo de hospitales y aseguradoras. Aunque es probable que ambas estrategias converjan, los públicos iniciales son distintos: usuarios finales frente a organizaciones sanitarias.
En este contexto, OpenAI ha adquirido la app de salud Torch por unos 100 millones de dólares, y Anthropic ha realizado una operación similar.
Los agentes generalistas ganan protagonismo tras el éxito de Manus. Anthropic ha lanzado Claude Cowork, una herramienta que no solo responde preguntas, sino que actúa sobre archivos del usuario, automatizando tareas como organizar documentos o convertir recibos en hojas de cálculo. Disponible en macOS para suscriptores profesionales, Cowork podría marcar el paso de asistentes que aconsejan a operadores que ejecutan tareas reales.
DeepSeek ultima el lanzamiento de DeepSeek V4, sucesor del V3.2, que ya superaba a GPT-5 y Gemini 3 en algunos benchmarks. Se espera que el nuevo modelo destaque en programación, especialmente en grandes bases de código y detección de errores. Su lanzamiento, previsto para el nuevo año lunar, incorporará la técnica Engram, una memoria estática que permite consultar datos sin recalcular, publicada en código abierto.
Apple, por su parte, ha confirmado que la próxima gran actualización de Siri se basará en los modelos Gemini de Google, en un acuerdo valorado en 1.000 millones de dólares anuales. Esta integración combinará procesamiento en el dispositivo y en la nube privada de Apple, manteniendo los estándares de privacidad. Apple seguirá colaborando con OpenAI para consultas complejas, mientras Gemini se consolida como pilar de los Apple Foundation Models.
Además, se ha filtrado el proyecto “Sweetpea”, un dispositivo de audio con chip avanzado que podría funcionar como asistente de voz y mando del teléfono. Su lanzamiento podría producirse en septiembre, abriendo la puerta a una nueva familia de dispositivos AI-first, tras los discretos resultados de la primera generación de gadgets de IA.
En cuanto a ingresos, OpenAI y Anthropic concentran el 85% del total del sector, cifra que sube al 94% si se incluyen las diez principales empresas, como Cursor, Cognition, ElevenLabs, Midjourney, Suno, xAI y Perplexity. Muchas de ellas ya superan los 100 millones de dólares anuales, destacando Suno (más de 200 millones), Cognition (400 millones) y Cursor (más de 1.000 millones).
En investigación, DeepSeek y la Universidad de Pekín han presentado Engram, un módulo de memoria que permite a los modelos consultar hechos básicos de forma eficiente, mejorando no solo el conocimiento factual, sino también el razonamiento y la programación. Al liberar al modelo de tareas mecánicas, la IA puede abordar problemas complejos y textos extensos con mayor fiabilidad.
Por otro lado, los Recursive Language Models (RLMs) permiten trabajar con prompts mucho más largos, fragmentando el texto y gestionando entradas hasta cien veces superiores al contexto habitual, con mejores resultados y costes similares.
La IA promete productividad y crecimiento, pero, como advierte O’Reilly, la prosperidad solo será real si el valor se distribuye. Sin poder adquisitivo generalizado, la abundancia tecnológica puede concentrar la riqueza y debilitar el sistema. La clave será construir un sistema que reparta los beneficios de la IA de forma equitativa.
Fuente: elnacional.cat