Negocios y Empresas
Empleado de OpenAI dimite denunciando falta de transparencia sobre el impacto económico de la IA
Paloma Firgaira
2025-12-18
5 min read
OpenAI limita la publicación de estudios sobre el impacto negativo de la IA en el empleo
OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, ha sido reconocida por sus investigaciones sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral. En 2023, publicó el influyente estudio "GPTs are GPTs", donde analizaba los sectores más susceptibles a la automatización. Sin embargo, en los últimos tiempos, la compañía ha reducido la frecuencia de estos análisis críticos, optando por priorizar contenidos que refuercen su imagen corporativa y evitando divulgar posibles efectos adversos de la IA, como la destrucción de empleo.
Esta estrategia ha provocado la salida de al menos dos economistas del equipo de OpenAI, según ha informado WIRED. Entre ellos se encuentra Tom Cunningham, quien abandonó la empresa en septiembre tras señalar la dificultad de publicar investigaciones rigurosas. En su mensaje de despedida, Cunningham destacó la tensión creciente entre el análisis objetivo y la función de defensa corporativa que se le exigía al equipo.
La marcha de Cunningham llevó a Jason Kwon, director de estrategia de OpenAI, a abordar el tema en un comunicado interno. Kwon defendió que la empresa debe asumir un papel responsable en el desarrollo de la IA, no solo identificando problemas, sino también proponiendo soluciones. "No somos solo una institución de investigación, sino el actor principal que introduce la IA en el mundo, y debemos asumir la responsabilidad de sus consecuencias", afirmó.
Por su parte, Rob Friedlander, portavoz de OpenAI, aseguró que la compañía está ampliando su investigación económica tras la incorporación de Aaron Chatterji como economista jefe. Friedlander subrayó que el equipo realiza análisis rigurosos para ayudar a comprender el impacto de la IA en la economía y la sociedad, identificando tanto beneficios como posibles disrupciones.
El debate sobre la IA oscila entre el optimismo tecnológico y las predicciones alarmistas sobre la pérdida masiva de empleos. Un informe de Goldman Sachs, basado en el análisis de más de 800 ocupaciones, estima que entre un 6% y un 7% de los empleos podrían verse desplazados por la IA, aunque el rango varía entre el 3% y el 14% según los supuestos. No obstante, los autores recuerdan que las predicciones sobre el fin del trabajo humano rara vez se cumplen. De hecho, cerca del 60% de los empleos actuales en EE. UU. no existían en 1940, lo que sugiere que la innovación tecnológica suele crear nuevas oportunidades laborales.
Sin embargo, expertos como el Nobel Daron Acemoglu advierten que la IA tiende a generar empleo en el sector tecnológico, pero reduce la contratación en los sectores más expuestos y transforma los requisitos de habilidades, afectando especialmente a los trabajadores menos cualificados. Según McKinsey, la adopción de IA en empresas ha pasado del 20% en 2017 al 78% en 2024, impulsada por la IA generativa. Esto ya se refleja en la presión sobre empleos de "cuello blanco junior", especialmente en tecnología, donde grandes empresas han congelado contrataciones y el número de desarrolladores de software ha caído un 35% en cinco años.
Fuentes consultadas por WIRED señalan que OpenAI publica cada vez más estudios que presentan su tecnología de forma favorable, datos que luego son utilizados por investigadores independientes. El informe más reciente destaca que los productos de IA de la empresa ahorran entre 40 y 60 minutos diarios a los usuarios y que existe un amplio margen para su adopción en la economía.
Actualmente, la investigación económica de OpenAI está liderada por Chatterji, quien dirigió un informe global sobre el uso de ChatGPT. Según WIRED, Chatterji reporta directamente al director de asuntos globales, Chris Lehane, lo que evidencia la integración del equipo de investigación con la estrategia política de la empresa. Lehane, con experiencia previa en Airbnb, es conocido por su papel en la defensa de intereses corporativos ante regulaciones adversas.
Fuente: businessinsider.es