El entorno tecnológico y económico actual exige que las empresas estén preparadas para afrontar ciberataques que pueden provocar graves pérdidas económicas o, en el peor de los casos, el cierre definitivo del negocio.
Si bien en el pasado los ciberdelincuentes se centraban en grandes corporaciones, hoy en día las pequeñas y medianas empresas (pymes) se han convertido en el objetivo principal, debido a su menor capacidad de inversión en seguridad y recursos humanos especializados.
Esta vulnerabilidad hace imprescindible que las pymes aprendan a identificar señales de alerta y a actuar con rapidez ante posibles amenazas. Empresas como Velorcios Group, con sedes en Gran Canaria y Tenerife, llevan más de dos décadas asesorando y sensibilizando al tejido empresarial sobre la importancia de proteger sus sistemas y datos sensibles.
Pascual Carrascal, director general de Velorcios Group, destaca que los 3,5 millones de autónomos en España constituyen la base del tejido empresarial, pero también representan el eslabón más frágil frente a los ciberataques, por lo que requieren una protección y asesoramiento reforzados.
Carrascal subraya la necesidad de contar con una estrategia que permita detectar intentos de ingeniería social, como mensajes SMS, correos electrónicos o comunicaciones de proveedores que puedan ser fraudulentos. “No se trata de desconfiar de todo, pero sí de prestar más atención y analizar cada interacción”, señala.
Estos y otros temas serán abordados el próximo 28 de enero en el evento “360º: Ciberseguridad en la Empresa”, organizado por CANARIAS7 en colaboración con Velorcios Group.
En el ámbito empresarial, ya no basta con instalar un antivirus; es imprescindible invertir en soluciones avanzadas adaptadas tanto a grandes empresas como a pymes, aunque supongan un coste adicional.
Una vez que se ha logrado concienciar y proteger frente a la ingeniería social, el siguiente paso es trabajar en la ciberresiliencia, es decir, garantizar la protección y recuperación de la información crítica mediante copias de seguridad de datos de clientes, cuentas bancarias, facturas, credenciales y contraseñas.
Este respaldo permite que, ante un incidente de seguridad, la empresa pueda reanudar su actividad lo antes posible. “El objetivo es minimizar el impacto de un ciberataque y asegurar la continuidad del negocio”, afirma Carrascal.
La inteligencia artificial (IA) representa, al igual que en su día lo fue internet, una oportunidad para empresas y consumidores, al facilitar herramientas que mejoran la productividad y abren nuevas posibilidades. Sin embargo, también plantea desafíos, especialmente en materia de ciberseguridad, ya que su evolución es rápida y compleja, sin soluciones universales.
Desde Velorcios Group, se trabaja en dos líneas: ayudar a los clientes a aprovechar las capacidades de la IA y diferenciar entre el uso básico de herramientas como ChatGPT, Copilot o Gemini, y la integración profesional de la IA en los procesos empresariales para ganar eficiencia.
Carrascal considera que la IA puede reducir la brecha entre grandes y pequeñas empresas, permitiendo a las pymes acceder a tecnologías antes reservadas a grandes corporaciones. “Estamos desarrollando modelos para que nuestros clientes implementen estas capacidades, apostando por la formación de equipos”, concluye.
Fuente: canarias7.es