Inteligencia Artificial (IA)
Alan Daitch, experto en tecnología, destaca cómo la colaboración mejora el uso de ChatGPT y la inteligencia artificial
Gianro Compagno
2025-12-26
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Alan Daitch, reconocido emprendedor y especialista en Inteligencia Artificial, sostiene que la clave para obtener mejores resultados de ChatGPT no reside en el nivel académico ni en la experiencia tecnológica del usuario. Según un estudio del MIT analizado por Daitch, el verdadero diferencial está en la capacidad de colaboración. “Ser bueno resolviendo problemas y ser bueno usando inteligencia artificial son habilidades distintas”, afirma. La habilidad colaborativa, medida a través de la Theory of Mind (ToM), es decir, la capacidad de comprender y adaptarse a las intenciones de otros, resulta fundamental para interactuar eficazmente con sistemas de IA generativa.
El estudio evaluó a usuarios en áreas como Matemáticas, Física y razonamiento moral, y concluyó que quienes demostraban mayor ToM obtenían respuestas más precisas y útiles de la IA. Daitch destaca que esta habilidad social no necesariamente mejora el trabajo individual, pero sí potencia la interacción con la inteligencia artificial. Así, se desmonta la creencia de que la IA solo es aprovechada por quienes dominan la programación o la lógica avanzada: la inteligencia social se revela como el recurso más valioso.
La investigación observó que los usuarios más colaborativos ofrecían contexto, explicaban sus necesidades, planteaban planes conjuntos y realizaban preguntas de seguimiento, lo que generaba respuestas más completas y ajustadas. En contraste, quienes interactuaban de manera mecánica, limitándose a copiar y pegar preguntas, obtenían resultados menos satisfactorios. Tratar a la IA como un socio de trabajo, con quien se dialoga y negocia, resulta mucho más efectivo que verla como una simple herramienta automatizada.
Por otro lado, un informe de Bain & Company citado por Marketing News y recogido por lavanguardia.com, revela que aunque el 95% de las empresas en Estados Unidos y Europa ya utiliza IA generativa, solo el 35% de los consumidores reconoce emplearla, a menudo sin ser plenamente conscientes. El estudio identifica cinco perfiles de usuarios: los “entusiastas” (19%), que buscan productividad y aprendizaje; los “aficionados” (12%), que la usan por curiosidad o entretenimiento; los “curiosos pero cautos” (32%); los “exploradores emergentes” (10%); y los “rechazadores rotundos” (17%), que desconfían o evitan la IA. El patrón es claro: quienes más provecho sacan de la inteligencia artificial no son necesariamente los más expertos, sino quienes mejor saben colaborar con ella.