Inteligencia Artificial (IA)
Aumento de ataques cibernéticos de grupos proiraníes tras conflicto bélico: riesgos para la seguridad de datos
Gianro Compagno
2026-03-12
5 min read
La inteligencia artificial, protagonista en la nueva ciberguerra
La relación entre cibercrimen y geopolítica es cada vez más clara. Según expertos como Valencia, de Secure&IT, durante septiembre en Irán se detectaron inicialmente unos 2.000 intentos de ciberataques diarios, de baja intensidad. Sin embargo, la cifra se disparó a más de 15.000 ataques diarios dirigidos a clientes, que cesaron de forma repentina tras los primeros ataques militares, evidenciando la conexión directa entre el ciberespacio y los conflictos armados.
La inteligencia artificial ha multiplicado el alcance y la sofisticación de las amenazas. Los ciberdelincuentes operan sin restricciones legales y emplean modelos de lenguaje avanzados, entrenados específicamente para actividades ilícitas. Estas herramientas generan desinformación, perfeccionan técnicas de ingeniería social, automatizan estafas y desarrollan códigos capaces de evadir defensas de manera autónoma. Mientras tanto, los sistemas de IA defensivos ayudan a contextualizar amenazas y a distinguir entre actividades legítimas y maliciosas, aunque los atacantes siempre parecen ir un paso por delante, y ahora, con la IA, incluso dos.
Desde Palo Alto Networks, sin embargo, se destaca el potencial de la inteligencia artificial para la defensa. Utilizando grandes volúmenes de datos globales, la IA permite detectar anomalías, correlacionar amenazas y responder a incidentes con mayor agilidad. El futuro de la ciberseguridad, aseguran, será una combinación de inteligencia artificial, automatización y la experiencia de los profesionales humanos.
El panorama resulta paradójico: sistemas de IA enfrentándose entre sí, tanto en el ataque como en la defensa. Para contrarrestar estos riesgos, empresas como Internxt han desarrollado soluciones de IA europeas, privadas y seguras, donde la información se procesa localmente y no se almacena en servidores externos.
Fran Villalba advierte sobre la falsa sensación de seguridad al usar chatbots como ChatGPT: aunque parecen impersonales, detrás hay empresas que recopilan datos. Muchos usuarios subestiman el valor de su información, pero en contextos de conflicto, datos personales, bancarios o sobre infraestructuras pueden convertirse en activos estratégicos, el verdadero “petróleo digital”.
A diferencia de los ataques militares convencionales, los ciberataques son más económicos y difíciles de rastrear, permitiendo a los agresores operar en una zona gris donde pueden sabotear y espiar sin desencadenar una guerra abierta.
Fuente: rtve.es