Los fondos de inversión se consolidan como motores clave en la transformación tecnológica de Europa gracias a la integración estratégica de la inteligencia artificial (IA), tanto en sus operaciones internas como en las empresas de su cartera.
La adopción acelerada de soluciones de IA está redefiniendo el sector del capital riesgo. Las gestoras de fondos emplean estas tecnologías para optimizar la toma de decisiones, mejorar la eficiencia en los procesos de due diligence y maximizar el valor de sus inversiones. Además, impulsan la implantación de IA en sus participadas, promoviendo la productividad y la innovación.
Firmas líderes de private equity, como Blackstone, KKR y Eurazeo, sitúan la IA en el centro de su estrategia para revitalizar el tejido tecnológico europeo, tras años de rezago frente a Estados Unidos y China. Blackstone, por ejemplo, ha desarrollado herramientas internas basadas en IA que generan preguntas clave para su comité de inversión y han implementado una “etiqueta IA” para evaluar el impacto potencial de esta tecnología en cada oportunidad de inversión. Además, han designado responsables de IA en todas las empresas de su portfolio a nivel global.
Sin embargo, Lionel Assant, codirector global de inversión en Blackstone, reconoce que los incrementos de productividad y retorno aún no alcanzan el nivel de disrupción que supusieron en su día Internet o el teléfono móvil. A pesar de ello, confía en que la IA desencadenará una nueva revolución industrial.
Por su parte, Philipp Fraise, codirector de Private Equity de KKR en Europa, ya percibe un “boom de productividad” en Estados Unidos gracias a la IA y prevé que Europa seguirá el mismo camino. Fraise destaca que el verdadero potencial de la IA radica en su aplicación práctica, especialmente en sectores industriales B2B y robótica, donde Europa cuenta con una sólida base, particularmente en países como Alemania. KKR observa que muchas empresas familiares europeas buscan activamente el apoyo de fondos de private equity para afrontar la transformación digital, y la firma está compartiendo su experiencia en IA con todas sus participadas.
Christophe Bavière, co-CEO de Eurazeo, coincide en que la IA es la herramienta más eficaz para abordar el reto estructural de la baja productividad en Europa.
En cuanto a la estrategia de inversión, Blackstone apuesta por invertir en la infraestructura que sustenta el ecosistema de IA —centros de datos, utilities, energías renovables y redes de transmisión—, evitando la exposición directa a empresas individuales de IA, un terreno que consideran más adecuado para el venture capital.
Valerie Baudson, CEO de Amundi, subraya que las gestoras que mejor integren la IA serán las grandes ganadoras en un sector cada vez más consolidado y orientado a ofrecer soluciones multiestrategia.
En definitiva, la IA se posiciona como el catalizador del resurgir tecnológico europeo, con los fondos de inversión liderando la adopción y difusión de esta tecnología en el tejido empresarial del continente.