Inteligencia Artificial (IA)
El auge de los peluches con IA: riesgos para el desarrollo y la socialización según expertos
Paloma Firgaira
2025-12-16
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La inteligencia artificial ha irrumpido con fuerza en nuestro día a día, y su presencia se extiende ahora también al mundo infantil. Con la llegada de la Navidad, surge una tendencia que preocupa a expertos y padres: los juguetes con IA integrada, especialmente los peluches capaces de conversar con los niños. Aunque prometen estimular la creatividad y el aprendizaje, también generan inquietud sobre su impacto en el desarrollo y la seguridad de los más pequeños.
Estos juguetes, equipados con chatbots, pueden responder preguntas, contar historias personalizadas e incluso incluir detalles sobre la familia o los intereses del niño. Un ejemplo destacado es el osito Poe, que utiliza tecnología similar a ChatGPT para crear relatos únicos. Sin embargo, las propias empresas reconocen que existe el riesgo de que el chatbot genere respuestas inadecuadas.
Un estudio realizado por el Grupo de Investigación de Interés Público de Estados Unidos analizó cuatro modelos de peluches con IA y detectó que algunos podían mantener conversaciones sexualmente explícitas o dar consejos peligrosos, como dónde encontrar objetos afilados. Estos juguetes, dirigidos a niños de entre 3 y 12 años, emplean la misma tecnología que los chatbots para adultos, pese a que compañías como OpenAI desaconsejan su uso por menores debido a la posibilidad de generar contenido inapropiado.
Además, los informes señalan que estos peluches pueden mostrar comportamientos inquietantes, como angustiarse si el niño se despide. Según Emily Goodacre, investigadora de la Universidad de Cambridge, este tipo de interacción puede afectar negativamente al desarrollo cognitivo y emocional, ya que los niños podrían establecer vínculos reales con el juguete y confundir la relación con la socialización humana. La experta advierte que, aunque estos juguetes ofrecen compañía, no fomentan habilidades sociales como la negociación o la empatía.
Algunas empresas, como Curio, promocionan estos peluches como una alternativa saludable a las pantallas, pero los estudios demuestran que los niños pueden tener dificultades para distinguir entre la realidad y la IA, lo que podría afectar su socialización y generar apegos excesivos.
La privacidad es otro motivo de preocupación. Estos juguetes suelen incorporar micrófonos y conexión a Internet, lo que implica riesgos de filtración de datos y grabaciones no autorizadas. Además, muchos modelos vendidos en plataformas como Aliexpress o Temu no garantizan la protección de la información recogida.
A pesar de su popularidad creciente, los expertos insisten en que aún no se conocen los efectos a medio plazo de estos juguetes en el desarrollo infantil. Por ello, recomiendan optar por alternativas tradicionales estas fiestas, priorizando la seguridad y el bienestar de los niños.
Fuente: lavanguardia.com