Google da el salto y reemplaza su Asistente por Gemini en los coches con Android Automotive integrado. Chevrolet es la primera marca en implementarlo, prometiendo conversaciones más fluidas y naturales al volante. Sin embargo, queda pendiente comprobar su desempeño en situaciones reales, con ruido y variedad de acentos.
La compañía anunció oficialmente en su blog de Android que el Asistente clásico dejará paso a Gemini en los vehículos con Google Automotive. Esto supone una evolución significativa: Gemini permite mantener diálogos contextuales, resumir mensajes extensos, planificar rutas con paradas y realizar búsquedas como “encuéntrame una cafetería bien valorada, abierta y a menos de cinco minutos de mi ruta”.
El despliegue comienza con los Chevrolet equipados de fábrica con Google, y se extenderá progresivamente a otras marcas con Android Automotive. Es importante diferenciarlo de Android Auto, que solo proyecta el móvil en la pantalla del coche; aquí, el sistema operativo de Google está instalado de forma nativa, sin depender del teléfono.
La clave de Gemini es su capacidad para entender peticiones encadenadas. Por ejemplo, puedes pedirle en una sola frase que ponga música relajante, baje el volumen y te avise del tráfico en la M-30, algo que el Asistente anterior no gestionaba bien.
El coche sigue siendo el entorno donde la voz es la interfaz principal. Mientras que en el móvil o en casa usamos pantallas, al conducir la voz es esencial. Google había perdido terreno frente a los asistentes propios de cada fabricante, que aunque menos avanzados, estaban mejor integrados.
La llegada de Gemini es la respuesta de Google para recuperar protagonismo. El Asistente clásico llevaba tiempo mostrando signos de abandono, con menos actualizaciones y funciones eliminadas. Ahora, la apuesta está clara: Gemini es el futuro.
Mientras Apple sigue retrasando la integración de una Siri mejorada con IA generativa en CarPlay, Google aprovecha para avanzar. Ya ocurrió algo similar cuando Amazon lanzó Alexa en coches, pero no logró consolidarse y Google mantuvo su liderazgo.
Gemini parte con ventaja: muchos usuarios ya lo conocen por el móvil, así que la adaptación será rápida. La gran incógnita es si funcionará igual de bien con acentos marcados, ruido ambiental y distracciones típicas del coche. Esa será la verdadera prueba, solo superable con uso real.
El despliegue continuará durante el año en marcas como Polestar, Volvo, Renault y Honda, aunque Google no ha dado fechas concretas. Tampoco está claro si las funciones más avanzadas requerirán suscripción a Gemini Advanced o estarán incluidas en el paquete básico; probablemente dependerá de cada función.
Expectativas: 7/10. El cambio es lógico y supone una mejora respecto al Asistente clásico, pero habrá que ver su rendimiento en condiciones adversas y en una gama más amplia de vehículos. Si Gemini en el coche se acerca a la experiencia del móvil, será un avance notable; si no supera el reto del ruido y los acentos, podría quedarse en una simple demostración.
Fuente: que.es