La inteligencia artificial ha dejado de ser un recurso exclusivo de los departamentos tecnológicos para convertirse en una herramienta clave en sectores tan tradicionales como el inmobiliario. Empresas como AEDAS Homes están revolucionando su operativa, dejando atrás la gestión manual y los procesos repetitivos que durante años dominaron la industria.
Jorge Valero, director de Aplicaciones y Datos de AEDAS Homes, compartió en el pódcast ‘Monos estocásticos’ —presentado por Antonio Ortiz y Matías S. Zavia— cómo la compañía ha integrado la IA en su día a día. Desde la automatización documental hasta la creación de un ecosistema de agentes inteligentes, la transformación ha sido profunda en una organización de 300 empleados.
Automatización inteligente: eficiencia y ahorro de tiempo
Antes de la llegada de la IA generativa, AEDAS Homes ya experimentaba con automatizaciones, aunque cada tipo de documento requería un desarrollo específico, costoso y poco escalable. El verdadero avance llegó con la adopción de modelos como ChatGPT, capaces de procesar grandes volúmenes de documentación técnica sin necesidad de configuraciones previas. “Ahora tenemos procesos que leen y procesan notas simples, sin importar el formato, extrayendo datos y ahorrando miles de horas a los empleados”, explica Valero.
El impacto es tangible: “El año pasado entregamos 5.000 viviendas, cada una con su nota simple. Antes, una persona debía revisar todo manualmente, una tarea agotadora”, relata. Hoy, ese trabajo se realiza de forma automática, permitiendo liberar recursos sin aumentar la plantilla.
Un ecosistema de agentes inteligentes
El siguiente paso fue centralizar el acceso a estas capacidades. Así nació Max, un sistema interno basado en modelos como Gemini, que actúa como punto único de entrada para los empleados. El usuario realiza una consulta y el sistema la dirige al agente adecuado entre los 15 disponibles, cada uno especializado en tareas como gestión urbanística, procesamiento de facturas o análisis de ventas.
Estos agentes están integrados con los sistemas críticos de la empresa, permitiendo no solo generar información, sino ejecutar acciones concretas dentro de la organización.
Más productividad y mejor desempeño
La clave del éxito, según Valero, está en la adopción interna. De los 300 empleados de oficina, 297 utilizan activamente las herramientas de IA, resultado de una apuesta decidida por la formación. “Hemos dedicado decenas de horas a enseñarles a usar modelos de lenguaje. Ahora, el trabajo consiste en supervisar, no solo en escribir”, señala.
Valero también desafía la visión tradicional sobre la IA y el empleo: “No se trata de cuántos empleados puedo reducir, sino de cuántas tareas nuevas podemos abordar y cómo mejorar lo que ya hacemos”. El objetivo no es recortar plantilla, sino aumentar la capacidad y la calidad del trabajo realizado.
Fuente: elperiodico.com