Negocios y Empresas
Amazon impulsa su liderazgo con una estrategia innovadora basada en inteligencia artificial
Paloma Firgaira
2026-04-05
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En Amazon, la austeridad es parte de su ADN corporativo, diferenciándose de otras grandes tecnológicas de Silicon Valley, donde los lujos y beneficios son habituales. En la sede de Seattle, los empleados valoran detalles sencillos como los plátanos gratuitos, símbolo de una cultura enfocada en la eficiencia y el control de costes. Sin embargo, esta filosofía no impide que, en ocasiones, la compañía realice inversiones colosales. Actualmente, Amazon atraviesa una de sus mayores fases de gasto, apodada por JPMorgan Chase como “capexapalooza”.
Este año, Amazon planea invertir la cifra récord de 200.000 millones de dólares en activos fijos, financiados en parte mediante la emisión de bonos. El objetivo principal es fortalecer Amazon Web Services (AWS), su división de computación en la nube, para liderar la infraestructura de inteligencia artificial, desde centros de datos hasta suministro energético. Además, la empresa ha anunciado una posible inversión de hasta 50.000 millones de dólares en OpenAI, superando ampliamente el compromiso de Microsoft con el creador de ChatGPT desde 2019.
Amazon justifica este gasto por la creciente demanda: AWS registró su mayor ritmo de crecimiento en más de tres años en el último trimestre. Andy Jassy, CEO de Amazon, asegura que la compañía vende capacidad en la nube tan rápido como puede construirla, a pesar de los 250.000 millones de dólares invertidos en los últimos tres años.
No obstante, la competencia es feroz. Aunque AWS fue pionera en la nube y la IA, desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, Azure de Microsoft y Google Cloud han crecido más rápido, reduciendo la ventaja de Amazon. La apuesta por centros de datos de IA y la colaboración con OpenAI buscan recuperar terreno frente a estos rivales.
Amazon tiene experiencia en grandes apuestas. Jeff Bezos, su fundador, defendía la estrategia de buscar “home runs” empresariales, que en ocasiones han dado grandes frutos, como el aumento de inversión en logística y AWS en 2016-2017, que mejoró los márgenes de beneficio. Sin embargo, durante la pandemia, la expansión excesiva de almacenes resultó poco rentable, obligando a recortar gastos en 2023, justo cuando Microsoft incrementaba su inversión en IA.
AWS cuenta con ventajas competitivas, como una amplia base de clientes y alianzas con laboratorios líderes como OpenAI y Anthropic. Los desarrolladores de modelos de IA son grandes consumidores de recursos en la nube, y AWS, con cerca de un tercio del mercado global, podría beneficiarse si más empresas adoptan la IA. Sin embargo, la materialización de estas inversiones llevará al menos 18 meses, tiempo en el que la demanda podría incrementarse aún más con la evolución de los agentes de IA.
La colaboración con OpenAI y Anthropic permite a AWS ofrecer acceso a los principales modelos del mercado, además de su propio modelo Nova y compatibilidad con chips de Nvidia y su alternativa interna, Trainium. Microsoft y Google también ofrecen variedad, pero sus negocios principales —Office y el buscador, respectivamente— son más rentables que la nube, lo que podría limitar la prioridad de recursos para sus clientes cloud. En Amazon, AWS es el motor de beneficios, lo que favorece a sus usuarios empresariales.
En Wall Street, la estrategia de inversión masiva genera opiniones divididas. Aunque las acciones de Amazon han superado a las de Microsoft este año, han caído un 8% debido a dudas sobre la rentabilidad futura. Los costes de amortización aumentarán antes de que las nuevas infraestructuras generen ingresos, y existe preocupación por el impacto de los altos costes de IA en los márgenes de AWS a largo plazo.
Otro desafío es el auge de agentes de IA capaces de realizar compras por los usuarios, lo que podría afectar el negocio principal de Amazon. Sin embargo, la empresa ha logrado frenar iniciativas como el “Instant Checkout” de OpenAI y su asistente Rufus ha generado 12.000 millones de dólares en ventas adicionales anualizadas.
Aunque competidores como Google avanzan en comercio electrónico, Amazon mantiene su liderazgo. Esta “capexapalooza” representa una apuesta arriesgada, pero no necesariamente un error estratégico.
Fuente: abc.es