Inteligencia Artificial (IA)
La IA revoluciona el mundo de los influencers: avatares digitales ganan miles de seguidores diarios
Paloma Firgaira
2026-04-02
5 min read
Nano Banana revoluciona la creación de avatares: ahora puedes generar un avatar de cuerpo completo a partir de una simple selfie.
Max Kut, videógrafo e influencer especializado en inteligencia artificial, encontró una solución innovadora a la fatiga de la creación de contenido: delegó su presencia digital a un avatar generado por IA. Tras una noche extenuante de trabajo, Kut decidió que su alter ego virtual, Aria, una joven de cabello oscuro y ojos claros, sería la encargada de mantener su actividad en redes sociales. Desde entonces, ha abandonado su cuenta personal y se dedica exclusivamente a gestionar la de Aria, logrando un crecimiento exponencial: “Tardé tres años en alcanzar 100.000 seguidores con mi imagen, pero con Aria, en menos de un mes, ya estoy cerca de esa cifra”, afirma.
El auge de los avatares hiperrealistas en redes sociales no es nuevo. Desde el fenómeno global de Lil Miquela hasta casos españoles como Alba Renai o Aitana López, estos personajes virtuales —en su mayoría mujeres jóvenes con físicos normativos— han conquistado plataformas como Instagram y TikTok. La democratización de herramientas como Opus de Anthropic en 2024 ha facilitado la creación de estos avatares, impulsando una oleada de influencers virtuales que, según datos de Influencer Marketing Hub, ya eran seguidos por más de la mitad de los usuarios en 2023.
El sector del marketing de influencers, que prevé alcanzar los 28.000 millones de dólares en 2025, está experimentando una transformación gracias a la IA. El 75% de los profesionales del sector considera que la automatización será clave en el futuro. Gonzalo Cebrián, CEO de Le Guide Noir, anticipa que los avatares de IA superarán a los influencers humanos: “Si la IA lo hace mejor, ganará la IA. Detrás siempre hay una persona dando instrucciones, pero ahora cualquiera con creatividad puede triunfar sin exponerse”.
La popularidad de los avatares ha generado también una proliferación de cursos para aprender a crearlos y monetizarlos, muchos de ellos protagonizados por avatares femeninos sexualizados. Sin embargo, Max Kut apuesta por la accesibilidad: sus cursos, dirigidos a principiantes, buscan democratizar el acceso a la creación de avatares por solo 150 euros. “Solo necesitas conocimientos básicos de herramientas como Canva y saber navegar por internet”, explica.
Para las marcas, los avatares de IA ofrecen ventajas claras: son más económicos, escalables y personalizables. “Un influencer humano puede cobrar 2.000 euros por una publicación; un avatar lo hace por la mitad y puede generar contenido ilimitado hasta que el cliente quede satisfecho”, señala Cebrián. Sin embargo, la transparencia es fundamental. El caso de Jessica Foster, un avatar que llegó a acumular casi un millón de seguidores sin revelar su naturaleza virtual, demuestra los riesgos de engañar a la audiencia.
Neus Soler, profesora de la UOC, destaca que los avatares permiten a las marcas controlar totalmente la identidad y valores del personaje, pero advierte sobre la pérdida de autenticidad y el peligro de perder la confianza del público si se descubre el engaño.
Max Kut, consciente de estos riesgos, etiqueta todo el contenido de Aria como generado por IA y lo indica claramente en su perfil. Aun así, reconoce que algunos usuarios siguen creyendo que es una persona real. “La gente debe aprender a no creerse todo lo que ve, y las plataformas deberían exigir una regulación más estricta para identificar el contenido de IA”, sostiene.
El futuro de los avatares dependerá de su capacidad para aportar valor más allá de la apariencia. Kut advierte que el contenido vacío no fideliza: “Un avatar debe tener un propósito claro y aportar algo útil a la audiencia. Si solo es bonito, no importa”.
Fuente: 20minutos.es