Inteligencia Artificial (IA)
Lasse Rouhiainen: Cómo la IA está revolucionando las segundas opiniones en las empresas
Paloma Firgaira
2026-02-08
5 min read
El autor finlandés afincado en Alicante acaba de lanzar su cuarto libro sobre inteligencia artificial, una obra que invita a tomar las riendas de la IA antes de que esta nos sobrepase. Su enfoque estratégico y su experiencia como formador y conferenciante le han otorgado una visión global privilegiada, lo que le permite asesorar a empresas en la adaptación a lo que define como un auténtico tsunami tecnológico.
Sobre la evolución de sus publicaciones, destaca que este último libro es mucho más proactivo y ofrece una perspectiva amplia para ayudar a la sociedad a comprender y aprovechar las oportunidades de la IA, reduciendo la confusión generalizada.
Además, ha producido un documental en el que ocho expertos, como Nuria Oliver, Andrés Pedreño y Enrique Dans, analizan los riesgos de la IA. No busca alarmar, sino aportar información de calidad en español, y cuenta como anécdota que, tras grabar ocho horas de material, su asistente Claude fue clave en la edición y guionización, demostrando el potencial de la IA como herramienta creativa.
Respecto al impacto de la IA en la vida cotidiana, señala que ya estamos inmersos en su influencia, desde aplicaciones de citas hasta la búsqueda de empleo o hipotecas, donde los algoritmos determinan gran parte de nuestras decisiones, a menudo sin que seamos conscientes.
En el ámbito empresarial, identifica cuatro niveles de adopción de la IA, y predice que lo que hoy hacen las compañías líderes será estándar en el mercado en dos o tres años. Las empresas más avanzadas ya no se preguntan cómo usar ChatGPT, sino cuántos agentes de IA necesitan y cómo implementarlos de forma segura y privada. Para 2027, estima que el 20% de las empresas más competitivas operarán en los niveles más altos de integración de IA.
Actualmente, herramientas como Claude, que destaca por su precisión, y la reciente Cloud Cowork, están democratizando el acceso a la IA para pymes, permitiendo que por una inversión mínima puedan aprovechar tecnologías antes reservadas a grandes corporaciones. Además, resalta que Claude es desarrollado por una empresa independiente de grandes intereses políticos.
Sobre la presencia de la IA en los consejos de administración, confirma que ya es una realidad en países como Finlandia, donde se utiliza para obtener segundas opiniones en decisiones estratégicas, especialmente en análisis de riesgos y competencia.
En sectores como el turismo y la hostelería, la IA está transformando la experiencia del cliente, facilitando la personalización y optimización de procesos, como la búsqueda de alojamiento, sin necesidad de recurrir a múltiples plataformas.
En cuanto a ventas, la integración de IA en asistentes como ChatGPT está revolucionando el posicionamiento y la publicidad, desplazando a buscadores tradicionales. Se estima que este año, el 40% de las búsquedas se realizarán a través de asistentes inteligentes, lo que ya está siendo aprovechado por plataformas como Booking.
El impacto de la IA en la reputación empresarial es inmediato: los agentes inteligentes conocen las preferencias del usuario y pueden recomendar directamente opciones personalizadas, cambiando las reglas del juego en sectores como la hotelería.
En el análisis sectorial, la educación lidera la adopción de IA, seguida por el sector inmobiliario, donde la tecnología facilita la aproximación al cliente. La voz, como herramienta de interacción, será clave en la próxima ola de innovación.
El miedo a la IA suele surgir por desconocimiento, pero la clave para las pymes es empezar poco a poco y ser constantes en su uso. La seguridad y la privacidad siguen siendo preocupaciones, aunque cada vez menos frecuentes.
En el ámbito laboral, la diferencia la marcará quien sepa utilizar la IA frente a quien no. Se seguirá valorando la experiencia y la red de contactos, aunque la automatización avanza, especialmente entre los jóvenes, a quienes se debería formar en el uso positivo de estas herramientas.
Algunas profesiones, como la contabilidad, serán más susceptibles a la automatización, mientras que oficios técnicos, como la electricidad, seguirán siendo esenciales debido a la infraestructura que requiere la IA.
Finalmente, el valor del trabajo tenderá a medirse por el impacto y la aportación a la empresa, más que por las horas trabajadas. Los títulos formativos deberán adaptarse y validar competencias de manera más dinámica.
Fuente: levante-emv.com