La irrupción de la inteligencia artificial generativa está transformando el panorama de la publicidad y la producción audiovisual. Grandes compañías, agencias de marketing y productoras han adoptado estas herramientas como una solución para crear anuncios de manera más eficiente y económica, una tendencia que podría redefinir el empleo creativo a nivel global.
Recientemente, Coca-Cola desató controversia con su anuncio navideño generado por IA, el tercer año consecutivo en que la marca recurre a contenido sintético para sus campañas. Aunque la empresa aseguró que un centenar de personas participaron en el proyecto, la automatización de parte del proceso provocó críticas en la comunidad creativa.
No es un caso aislado. Empresas como Google y McDonald's también han apostado por la IA generativa en sus campañas navideñas. Las críticas no solo apuntan a la calidad de los resultados, a veces poco convincentes, sino al temor de que esta tecnología reemplace empleos creativos y deje a millones sin trabajo.
La IA ya está generando una disrupción significativa en el sector publicitario. Desde el lanzamiento de ChatGPT, la industria ha visto proliferar herramientas capaces de crear textos, imágenes, videos y audios realistas con solo unos clics. Según Grand View Research, la publicidad y los medios lideran la adopción de estas tecnologías, aunque la integración total aún enfrenta resistencias en algunas agencias.
"La IA es nuestra salvación", afirma Àlex Marull, director de arte y cofundador de AI::gency, la primera agencia española especializada en IA. Según Marull, la saturación de contenido en redes sociales y la reducción de presupuestos han mermado la calidad creativa, y la IA permite producir más y mejor, lejos de ser una amenaza.
Sin embargo, un informe de LLYC junto a la AMKT y el Club de Marketing de Barcelona señala que el uso de IA en el sector es todavía individual y poco coordinado, lo que limita su impacto en el crecimiento de las empresas.
Para muchos creativos, la IA representa una oportunidad para acelerar y abaratar la producción. Jona Jaraba, de la productora Karabot, destaca que la velocidad que permite la IA abre la puerta a ideas antes descartadas por falta de tiempo o recursos. Manolo Arroyo, director de marketing de Coca-Cola, reveló que la producción de su anuncio navideño se redujo de casi un año a solo un mes gracias a la IA.
La inteligencia artificial ya interviene en múltiples fases del proceso publicitario: desde resumir briefings y clonar voces hasta generar imágenes personalizadas para previsualizaciones. Carlos Batlló, de Karabot, subraya que esto impresiona a los clientes y agiliza el trabajo.
En Estados Unidos, se estima que en 2025 el 30% de los anuncios televisivos y de video en redes sociales serán creados o modificados con IA generativa, según el Interactive Advertising Bureau. En 2024, la cifra fue del 22% y se proyecta que alcance el 39% en 2026.
No obstante, la automatización también genera preocupación. Batlló advierte que si grandes corporaciones optan por IA para reducir costes, las empresas con presupuestos más ajustados seguirán el mismo camino, poniendo en riesgo los empleos creativos. Un informe de Adweek señala que en EE.UU. los jóvenes profesionales del sector publicitario ya están siendo desplazados por la adopción de IA.
El impacto se extiende a otras áreas, como el doblaje, donde algunos actores han comenzado a licenciar sus voces a plataformas de IA. Jaraba reconoce el dilema ético de integrar IA en sus procesos, conscientes de que puede afectar a otros profesionales.
Marull, por su parte, considera que la resistencia a la IA es similar a la que generó Photoshop en su momento y que la clave está en adaptarse y aprovechar las nuevas herramientas para reinventar la profesión. AI::gency, por ejemplo, ha desarrollado una plataforma que remunera a los dobladores cada vez que sus voces clonadas se utilizan en anuncios.
A pesar de las inversiones millonarias de las tecnológicas para normalizar la IA, la oposición persiste, especialmente entre los creativos. Según una encuesta de Attest, el 46% de los consumidores en EE.UU., Reino Unido, Canadá y Australia rechazan el uso de IA en publicidad. Las críticas llevaron a McDonald's a retirar un anuncio generado por IA en Países Bajos, y algunas marcas han optado por reivindicar lo artesanal como estrategia de comunicación.
Marull sostiene que el rechazo a la IA está disminuyendo y que el verdadero problema es el uso poco ético o la baja calidad de algunos contenidos generados. Batlló predice que, a medida que la IA se consolide como herramienta para reducir costes, el trabajo creativo manual será un lujo reservado para quienes puedan pagarlo.
Fuente: elcorreoweb.es