La inteligencia artificial está transformando el acceso a la creatividad, pero también representa un riesgo creciente en el ámbito de la ciberseguridad. Un reciente informe de la Agència de Ciberseguretat de Catalunya revela que hasta el 82,6% de los correos electrónicos con enlaces maliciosos utilizan herramientas generativas para engañar a los usuarios. El estudio Prospectives 2026, citado por elperiodico.com, advierte que la proliferación de la IA generativa hará que las ciberestafas sean cada vez más sofisticadas, automatizadas y difíciles de identificar, según Laura Caballero, directora de la agencia.
Los ciberdelincuentes aprovechan la capacidad de los grandes modelos de lenguaje, como ChatGPT, Gemini, Grok o Claude, para crear mensajes, imágenes, audios y vídeos que resultan casi indistinguibles de los legítimos. Aunque estos sistemas generan contenido a partir de datos estadísticos y no siempre garantizan la veracidad, su realismo facilita el engaño y la suplantación de identidad, permitiendo el acceso a información sensible, desde datos personales hasta bancarios. Estos datos pueden ser utilizados para ataques de ransomware, en los que se secuestran archivos y se exige un rescate para su liberación.
En Catalunya, las ciberestafas ya son el segundo delito más frecuente, con unas 300 denuncias diarias según los Mossos d'Esquadra. El robo de credenciales ha aumentado un 160% en 2024, reflejando la expansión de estas prácticas entre los actores maliciosos. La IA está permitiendo a los ciberdelincuentes escalar sus operaciones y aumentar la efectividad del spam, señala Caballero.
El avance de los agentes de IA, capaces de operar de forma autónoma en múltiples aplicaciones, añade nuevos riesgos. Expertas como Meredith Whittaker, presidenta de Signal, han alertado sobre el potencial peligro de estos sistemas, que pueden comprometer la seguridad de dispositivos personales y corporativos. Caballero reconoce estos riesgos, pero también destaca el valor de la IA si se implementa con las debidas precauciones, y no recomienda a las empresas prescindir de estos agentes en sus procesos.
A pesar del aumento de las amenazas, la concienciación sobre ciberseguridad también está creciendo. La Generalitat de Catalunya ha destinado 18,6 millones de euros a reforzar la protección de sus sistemas críticos, y tanto el sector público como el privado están invirtiendo más en prevención y resiliencia. Como resultado, el porcentaje de víctimas que paga rescates por ataques de ransomware ha caído del 85% en 2019 al 23% en el último año.