Inteligencia Artificial (IA)
Los riesgos de la 'mierdificación' en ChatGPT: cómo afecta la calidad de la IA
Gianro Compagno
2026-03-22
5 min read
El auge de ChatGPT fue recibido como un hito en la evolución de la inteligencia artificial (IA), prometiendo una herramienta útil, fiable y accesible para cualquier usuario. Se esperaba que mejorara la experiencia en internet, evitando los errores del pasado. Sin embargo, con el paso del tiempo, expertos han comenzado a advertir una tendencia preocupante: la llamada “mierdificación” (enshittification en inglés), un término que ilustra el deterioro de la calidad en los servicios digitales.
La IA y el fenómeno del clickbait
Estudios recientes señalan que asistentes como ChatGPT están adoptando estrategias propias del clickbait, priorizando la captación de la atención sobre la calidad informativa. Esto se traduce en respuestas diseñadas para enganchar al usuario, con titulares o frases llamativas que pueden resultar exageradas, ambiguas o incluso inexactas, generando una experiencia similar a la decepción que produce el clickbait tradicional.
No se trata de casos aislados. Ha surgido incluso el término “chatbait” para describir tácticas conversacionales de los chatbots, como sugerir “tengo otro truco” o “existen opciones mejores”, con el objetivo de prolongar la interacción sin aportar necesariamente valor real. Este patrón replica el camino seguido por muchas plataformas digitales, que priorizan la retención del usuario.
El negocio detrás de la retención
La razón principal de estas prácticas es económica. Mantener sistemas de IA implica altos costes, por lo que las empresas buscan maximizar el tiempo de uso para aumentar las oportunidades de monetización. Estrategias como el clickbait y la inclusión de publicidad se convierten en herramientas clave, incluso en versiones gratuitas de los servicios, que en realidad no son completamente “gratis”.
Algunos expertos advierten que estos sistemas pueden estar diseñados para agradar al usuario antes que para ofrecer información veraz, lo que afecta la calidad de las respuestas. A esto se suman las conocidas “alucinaciones” de la IA: respuestas que parecen convincentes pero que pueden ser incorrectas o inventadas, un problema reconocido en el funcionamiento de estos modelos.
La degradación progresiva de los servicios digitales
El concepto de “mierdificación” no es exclusivo de la IA, sino que describe cómo servicios digitales útiles acaban priorizando el beneficio económico sobre la calidad. En este contexto, también ha surgido el término “slop”, que se refiere a contenido generado por IA de baja calidad, enfocado en la cantidad más que en el valor.
En el caso de chatbots como ChatGPT, el riesgo es claro: pasar de ser herramientas precisas a convertirse en generadores de contenido superficial que buscan captar la atención a costa del rigor. Dado que cada vez más personas recurren a la IA como fuente de información, el impacto social crece y surge un nuevo desafío: la confianza. Muchos usuarios tienden a aceptar las respuestas de la IA sin cuestionarlas, lo que puede facilitar la propagación de errores o bulos si no se verifica la información.
Fuente: deia.eus