Obstrucción climática: el sabotaje que trasciende la negación científica
    Negocios y Empresas

    Obstrucción climática: el sabotaje que trasciende la negación científica

    Paloma Firgaira
    2025-12-20
    5 min read
    A pesar de que la relación entre la quema de combustibles fósiles y el cambio climático es un hecho científico reconocido desde hace décadas, y que el 89% de la población mundial demanda mayor acción climática, las políticas para frenar el calentamiento global avanzan con lentitud alarmante. Esta paradoja es el eje central del análisis realizado por más de 100 científicos de la Red Global de Ciencias Sociales del Clima de la Universidad de Brown, cuyo trabajo se plasma en el libro “Climate Obstruction: A Global Assessment”, disponible gratuitamente. El estudio revela que la inacción climática no se debe a falta de conocimiento ni de apoyo social, sino a la existencia de un complejo entramado de actores económicos y políticos que, de manera deliberada, obstaculizan la transición ecológica y energética. La obstrucción climática, según los autores, no es obra de un solo actor, sino de un ecosistema sofisticado que busca perpetuar el modelo fósil. El libro, coordinado por Timmons Roberts, Carlos Milani, Jennifer Jacquet y Christian Downie, se apoya en documentos internos, investigaciones y estudios de caso para demostrar que la obstrucción va mucho más allá de negar la ciencia. Incluye tácticas como el greenwashing, la difusión de teorías conspirativas, la manipulación mediática, la captura regulatoria y la promoción de falsas soluciones tecnológicas. Empresas petroleras, agroindustriales, servicios públicos, think tanks, agencias de relaciones públicas y grandes tecnológicas conforman este entramado, con el respaldo de gobiernos y políticos. Federico Merke, doctor en Ciencias Sociales y profesor en la Universidad de San Andrés, destaca que la obstrucción es un sistema coordinado que despliega tácticas para evitar regulaciones que afecten sus intereses. No se trata solo de negacionismo clásico, sino de una constelación de estrategias: retrasar, diluir, sembrar miedo económico y cooptar el discurso climático. La ultraderecha global, según el libro, actúa como amplificador de la obstrucción, erosionando la cooperación internacional y promoviendo narrativas conspirativas que desplazan el debate técnico. Los medios de comunicación y las plataformas digitales también juegan un papel clave, amplificando la desinformación mediante “falsos equilibrios” y algoritmos que priorizan contenidos engañosos, lo que beneficia económicamente a las grandes tecnológicas. El análisis muestra cómo la industria fósil sigue una estrategia de tres pasos: negar la ciencia, retrasar la acción política y diluir las regulaciones. Ejemplos como el greenwashing de Repsol en España ilustran cómo las empresas se presentan como parte de la solución mientras mantienen su modelo fósil. Además, la narrativa dominante traslada la responsabilidad al consumidor, eximiendo a las corporaciones de rendir cuentas. La obstrucción se apoya en relatos de colapso económico, falsas soluciones como la captura de carbono y la defensa de los combustibles fósiles como única vía para el desarrollo. La agroindustria también contribuye, manteniendo alta la demanda de carne y desviando la atención de las responsabilidades empresariales y estatales. En el Sur global, la obstrucción se reproduce cuando las élites dependen de sectores fósiles o agroexportadores, a pesar de que estos países sufren más las consecuencias del cambio climático. Ejemplos como la expansión ferroviaria en Brasil, que terminó impulsando la deforestación, muestran cómo las políticas “verdes” pueden ser cooptadas para perpetuar el extractivismo. Los Estados, lejos de liderar la transición, a menudo se convierten en opositores naturales a las políticas climáticas por su dependencia de las regalías fósiles, como ocurre en Brasil y Argentina. En América Latina, la represión al activismo climático es frecuente, lo que refuerza el ecosistema de obstrucción. El libro no se limita al diagnóstico: propone mecanismos para contrarrestar la obstrucción, como litigios climáticos, regulaciones contra el greenwashing, transparencia en el lobby empresarial, reformas en los procesos internacionales y campañas de denuncia pública. Estas acciones buscan no solo frenar la contaminación, sino también desmontar los discursos y prácticas engañosas de las corporaciones. En definitiva, los autores concluyen que combatir la obstrucción es tan crucial como reducir las emisiones. No basta con diseñar buenas políticas climáticas; es imprescindible desmantelar la arquitectura que las bloquea. Fuente: elsaltodiario.com
    Paloma Firgaira

    Paloma Firgaira

    CEO

    Con más de 20 años de experiencia, Paloma es una ejecutiva flexible y ágil que sobresale implementando estrategias adaptadas a cada situación. Su MBA en Administración de Empresas y experiencia como Experta en IA y Automatización fortalecen su liderazgo y pensamiento estratégico. Su eficiencia en la planificación de tareas y rápida adaptación al cambio contribuyen positivamente a su trabajo. Con sólidas habilidades de liderazgo e interpersonales, tiene un historial comprobado en gestión financiera, planificación estratégica y desarrollo de equipos.