Inteligencia Artificial (IA)
Inteligencia Artificial: Clave para Impulsar la Productividad en Europa
Paloma Firgaira
2026-03-30
5 min read
La inteligencia artificial (IA) se consolida como un pilar fundamental para el avance de la productividad en Europa, según el último informe del Banco Europeo de Inversiones (BEI). El estudio destaca que la adopción de IA y el análisis de grandes volúmenes de datos han sido responsables de cerca del 12% del crecimiento total de la productividad desde 2019 en la Unión Europea. Aunque la distancia con Estados Unidos y China sigue siendo notable, los expertos coinciden en que una estrategia europea bien definida podría ayudar a recuperar terreno en sectores clave.
Pablo López-Aranguren, responsable digital en Mutualidad, señala que la IA ya está impulsando el crecimiento y la productividad en la UE. Cifras de la OCDE apuntan a que estas tecnologías podrían sumar entre un 0,4% y un 1,3% al crecimiento anual de la productividad laboral en la próxima década en economías con alta adopción. Además, la productividad laboral media en empresas europeas ha aumentado un 4% gracias a la IA, sin que se observe destrucción neta de empleo a corto plazo. Sin embargo, la productividad por hora en la UE sigue siendo un 38% inferior a la de EE UU, según datos del European Employers Institute.
Desde la patronal Adigital, se confirma que las empresas que han integrado IA son más competitivas, aunque advierten que el impacto macroeconómico aún es limitado. El FMI estima que la IA podría elevar la productividad europea en un 1,1% acumulado en cinco años, mientras que el BCE prevé que, con una adopción acelerada, el impulso podría alcanzar entre 1,5 y más de 4 puntos porcentuales en la próxima década.
El informe del BEI subraya la necesidad de invertir en innovación, centros de datos e infraestructura energética para evitar la dependencia de proveedores externos. En 2024, la inversión privada en IA en EE UU alcanzó los 109.100 millones de dólares, representando el 81% del total mundial, frente a los 9.300 millones de China y los 8.000 millones de la UE. Iniciativas como InvestAI buscan reducir esta brecha.
La IA está transformando sectores como los servicios financieros, la manufactura, la salud y la infraestructura crítica. Tim Pfaelzer, de Veeam, destaca que los mayores beneficios se observan en industrias intensivas en datos, donde la IA mejora la previsión, automatiza procesos y facilita decisiones más ágiles. En servicios, la automatización y el análisis acelerado permiten una toma de decisiones más coherente, especialmente en sectores con alta interacción con clientes y exigencias regulatorias.
Adigital identifica a las telecomunicaciones, tecnologías de la información y actividades profesionales como los sectores más avanzados en adopción de IA, aunque también se observan mejoras en logística, industria, energía y comercio. En seguros y finanzas, la penetración es especialmente alta: el 92% de los bancos de la UE ya utiliza IA, y dos tercios de las aseguradoras emplean IA generativa, según EIOPA.
Empresas tradicionales europeas también están innovando. Siemens Energy, Schneider y ABB lideran la fabricación de equipos eléctricos para centros de datos de IA, mientras que EssilorLuxottica destaca en gafas inteligentes gracias a alianzas con Meta. Roche, por su parte, opera la mayor fábrica de IA en la nube híbrida del sector farmacéutico, acelerando el desarrollo de terapias y diagnósticos.
Europa mantiene posiciones de liderazgo en segmentos tecnológicos clave, como la producción de equipos de semiconductores en Países Bajos y Alemania (ASML, ASM International, BE Semiconductor, Aixtron) y en semiconductores de potencia (Infineon, ST Microelectronics), esenciales para la infraestructura de IA.
Anis Lahlou, de Aperture Investors, resalta que Europa combina un ecosistema industrial robusto con un marco regulatorio que prioriza la soberanía digital y la resiliencia energética, factores que la posicionan como actor clave en la cadena de valor global de la IA.
No obstante, la brecha de inversión persiste. En 2023, el gasto en software representó el 1,8% del PIB en la UE frente al 2,7% en EE UU. Sin embargo, la adopción de tecnologías digitales avanzadas en empresas europeas ya iguala a la de EE UU (77% frente a 78%).
La distribución de la adopción de IA es desigual: países como Finlandia, Dinamarca y Países Bajos superan el 55% de empresas que usan IA generativa, mientras que Italia y Grecia apenas alcanzan el 20%. En España, Madrid, Cataluña, País Vasco y Comunidad Valenciana lideran la adopción. Además, las grandes empresas presentan tasas de implementación del 44%, frente al 28% de las pymes, que enfrentan mayores barreras de inversión y formación.
Tim Pfaelzer subraya que el impacto de la IA depende de la madurez sectorial, la disponibilidad de datos y la capacidad de gestión responsable. Vanguard advierte que la concentración de inversión en sectores tradicionales podría afectar la competitividad europea, aunque una aceleración en la adopción de IA y reformas institucionales podrían revertir esta tendencia.
Álvaro Fernández, de Capital Group, destaca que la estrategia gubernamental es clave: China impulsa la IA como infraestructura estratégica, EE UU favorece la innovación con regulación ligera y Europa prioriza la regulación y la privacidad, lo que ralentiza la adopción. La cultura corporativa y la flexibilidad laboral también influyen en la velocidad de implementación.
Pfaelzer aboga por una regulación clara y práctica, junto con inversión continua en infraestructura y competencias, especialmente para pymes y start-ups. Los expertos coinciden en que la IA puede ayudar a Europa a cerrar la brecha si se superan los obstáculos y se aborda como un proyecto común. La regulación europea, la modernización de infraestructuras y el uso de energías renovables ofrecen ventajas competitivas para atraer inversiones.
Adigital concluye que para que la IA impulse la competitividad empresarial, Europa necesita políticas estables, financiación multianual y una estrategia industrial clara, además de infraestructuras comunes de datos y servicios públicos de IA que faciliten el acceso a pymes y administraciones.
Como señala Pablo López-Aranguren, los datos son el recurso esencial de la IA y Europa dispone de un volumen estratégico en sectores industriales, sanitarios y financieros. El reto será transformar este potencial en una ventaja competitiva, equilibrando la protección de datos con la innovación.
Fuente: cincodias.elpais.com