Claude Mythos Preview ha irrumpido en el panorama tecnológico generando inquietud global, a pesar de llevar apenas unas semanas disponible. Anthropic, su desarrollador, mantiene el modelo bajo estrictas restricciones: solo un selecto grupo de empresas ha podido probarlo en condiciones reales. El propósito oficial es que estas compañías identifiquen vulnerabilidades antes de que sean explotadas por terceros, pero la exclusividad ha disparado la alarma: si Mythos es tan eficaz detectando fallos de seguridad, la amenaza es potencialmente universal. Entre los más preocupados se encuentran las principales instituciones financieras, incluido el Banco Central Europeo (BCE).
El acceso restringido, bajo el nombre de Project Glasswing, ha sido concedido únicamente a grandes corporaciones estadounidenses como Amazon, Apple, Microsoft, Alphabet y entidades financieras como JP Morgan. Esta decisión ha convertido a Mythos en un activo geopolítico, dejando a las instituciones europeas fuera del círculo de confianza.
Lo que distingue a Mythos es su capacidad para analizar código y descubrir vulnerabilidades “zero day”, fallos desconocidos incluso para los propios desarrolladores y que pueden afectar infraestructuras críticas como bancos o empresas energéticas. Tradicionalmente, detectar estos errores requería equipos de expertos altamente cualificados, pero Mythos puede identificarlos y generar código para explotarlos en cuestión de segundos.
Ante este escenario, el BCE ha reaccionado convocando a los responsables de riesgos de los principales bancos de la Eurozona, como Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell, para que detallen sus planes de contingencia frente a la posible irrupción de Mythos. El foco ya no está solo en riesgos económicos, sino en cómo responder si el modelo cae en manos de ciberdelincuentes capaces de provocar robos masivos de datos y fondos.
La exclusividad estadounidense ha tensado las relaciones internacionales. Mientras la Casa Blanca y el Tesoro de EE.UU. mantienen reuniones con sus bancos, algunos medios rusos han llegado a calificar a Mythos como una amenaza “peor que una bomba nuclear”.
El control unilateral de Anthropic sobre el acceso a esta herramienta de ciberseguridad plantea riesgos considerables, especialmente para países y organizaciones con sistemas menos robustos. El Reino Unido, a través del AI Security Institute, ya ha accedido a Mythos y ha confirmado su capacidad para ejecutar ataques inéditos en otras IA. Anthropic planea ampliar el acceso a instituciones financieras británicas, mientras la Unión Europea sigue esperando.
Por otro lado, Anthropic ha reconocido que usuarios no autorizados podrían haber accedido a una versión de Mythos, lo que incrementa la preocupación sobre posibles filtraciones. Expertos advierten que es cuestión de tiempo que otras potencias, como China, desarrollen modelos similares. OpenAI, por ejemplo, ya dispone de GPT-5-5 Cyber, una IA con capacidades avanzadas en ciberseguridad, también bajo acceso restringido.
Fuente: xataka.com