Innovación cuántica en España: tecnología aplicada al mundo empresarial
    Inteligencia Artificial (IA)

    Innovación cuántica en España: tecnología aplicada al mundo empresarial

    Gianro Compagno
    2026-04-05
    5 min read
    La computación cuántica: presente y futuro de una revolución tecnológica Cuando hablamos de cuántica, nos referimos a una nueva frontera en la tecnología que promete transformar la informática, las comunicaciones y la sensórica. Pero, ¿en qué punto se encuentra realmente esta revolución y cuáles son sus aplicaciones actuales y potenciales? ¿Qué es la computación cuántica? La computación cuántica se basa en los principios de la mecánica cuántica para abordar problemas informáticos de manera radicalmente distinta. Mientras que la informática tradicional utiliza bits (0 o 1), la cuántica emplea qubits, que pueden estar en ambos estados simultáneamente gracias a la superposición. Según Carlos Kuchkovsky, asesor de Estrategia Cuántica de la Comisión Europea y fundador de QCentroid, esta capacidad permite almacenar y procesar información de forma más eficiente, resolviendo problemas que hoy resultan imposibles para los ordenadores clásicos. Sin embargo, aunque la computación cuántica representa un cambio de paradigma, su impacto real aún está por materializarse. Los ordenadores cuánticos existentes (alrededor de 80 en todo el mundo) no han alcanzado la llamada “ventaja cuántica”, es decir, superar a los superordenadores clásicos en tareas específicas. Actualmente, estos sistemas son inestables y ruidosos, y su uso se limita principalmente a entornos de investigación, aunque algunas startups ya exploran aplicaciones prácticas para empresas. Aplicaciones cuánticas en el mundo empresarial Las tecnologías cuánticas se están desarrollando en tres áreas principales: computación, comunicaciones y sensórica. Comunicaciones cuánticas Una de las aplicaciones más avanzadas es la protección de la información. Nerea Martiartu, directora de Lantik, explica que los ordenadores cuánticos podrían romper los sistemas de cifrado actuales en cuestión de horas, lo que supone un riesgo para la seguridad de datos críticos. Por ello, gobiernos y empresas ya trabajan en protocolos de comunicación resistentes a ataques cuánticos, como la criptografía post-cuántica (PQC) y la distribución cuántica de claves (QKD). Además, startups como Quside emplean la cuántica para generar números aleatorios de alta calidad, fundamentales para cualquier sistema criptográfico seguro. Sensórica cuántica La sensórica cuántica ya ofrece soluciones innovadoras, como relojes atómicos ultraprecisos para navegación independiente del GPS, o equipos médicos más compactos y precisos para diagnóstico por imagen. Según Fernando Conde, de Sngular, los sensores cuánticos permiten medir campos magnéticos, eléctricos o gravitacionales con una precisión sin precedentes, abriendo nuevas posibilidades en sectores como la defensa, la industria o la salud. Empresas como Qubizz aplican esta tecnología para detectar contaminantes en el agua a escalas microscópicas, facilitando su eliminación. Computación cuántica Aunque es el ámbito más disruptivo, la computación cuántica aún enfrenta grandes retos técnicos. Empresas como Microsoft, Google, IBM o startups como IQM e IonQ exploran diferentes tecnologías (superconductores, fotónica, iones atrapados), pero los ordenadores cuánticos actuales todavía tienen pocos qubits y sufren de ruido. Se prevé que la supremacía cuántica podría alcanzarse en un plazo de 5 a 20 años, dependiendo del tipo de problema y los avances tecnológicos. Algoritmos cuánticos en ordenadores clásicos Mientras tanto, los conocimientos adquiridos en computación cuántica ya se aplican en ordenadores convencionales mediante algoritmos de inspiración cuántica. Estos algoritmos, desarrollados inicialmente para sistemas cuánticos, han demostrado reducir significativamente los tiempos de cálculo en problemas complejos, como la optimización de precios en el sector energético, según Víctor Canivell, cofundador de Qilimanjaro Quantum Tech. Optimización y simulación La computación cuántica destaca en la resolución de problemas de optimización, presentes en sectores como la logística, las finanzas o la industria. Carlos Kuchkovsky señala que, al manejar grandes volúmenes de variables y restricciones, la cuántica puede encontrar soluciones óptimas mucho más rápido que los métodos tradicionales. Además, es clave en simulaciones de procesos físicos y químicos, facilitando el desarrollo de nuevos materiales, medicamentos o fuentes de energía. Quantum machine learning e IA cuántica La integración de la cuántica con la inteligencia artificial (IA) promete modelos más eficientes y sostenibles. Roman Orus, de Multiverse Computing, destaca que las técnicas cuánticas permiten comprimir modelos de IA, reduciendo el consumo energético y mejorando la precisión. La IA cuántica podría superar muchas de las limitaciones actuales de la IA clásica, como el elevado gasto energético y la necesidad de grandes volúmenes de datos. Tecnologías complementarias Lejos de competir, la cuántica y la IA se potencian mutuamente. Carlos Abellán, CEO de Quside, apunta que los ordenadores cuánticos podrían acelerar el desarrollo de la IA, mientras que la IA puede optimizar el diseño de hardware y algoritmos cuánticos. El futuro apunta a soluciones híbridas que combinen lo mejor de ambos mundos. En conclusión, aunque la computación cuántica aún está en fase de desarrollo, sus aplicaciones ya empiezan a transformar sectores clave. La colaboración entre empresas, startups y centros de investigación será fundamental para convertir esta promesa en una realidad tangible en los próximos años. Fuente: emprendedores.es
    Gianro Compagno

    Gianro Compagno

    CTO

    Gianro aporta una gran experiencia en gestión de proyectos tecnológicos en entornos multinacionales. Su experiencia técnica combinada con un MBA y una maestría en Psicología Investigativa crea un enfoque único para las soluciones tecnológicas. Como Experto en IA y Automatización, aplica conocimientos psicológicos para diseñar sistemas más intuitivos y centrados en el ser humano. Su enfoque orientado al detalle y mentalidad positiva aseguran que nuestras soluciones no solo sean innovadoras y confiables, sino que también se alineen con cómo las personas piensan y trabajan naturalmente.